Marta y José: una boda donde las joyas de novia terminaron de contar la historia
Hay novias que construyen su look a partir de una gran pieza y otras en las que todo funciona precisamente porque cada detalle parece haber encontrado su sitio. Marta pertenece a las segundas.
Su boda con José dejó imágenes de esas que apetece mirar despacio. Un vestido de líneas limpias, flores en tonos empolvados, un peinado sencillo y dos pequeñas elecciones de joyería que terminaron de definir el conjunto: los Pendientes Novia Jazmín Edelweiss Pearl y las Horquillas Mariposa Gardening de PETRÏTA.
Las fotografías de Encarnación Campanario (@ecampanario) consiguieron captar esa mezcla de naturalidad y emoción que tuvo el día, desde los momentos previos hasta las imágenes de Marta y José ya juntos.


Un vestido de novia de Cherubina Atelier
Marta eligió un diseño de Cherubina Atelier con escote cuadrado, cuerpo limpio y unas mangas que se convierten en uno de los elementos más especiales del vestido.
El tejido y la silueta dejaban espacio para jugar con los accesorios sin que el conjunto necesitara demasiado. Y precisamente ahí entraron las joyas.
Para el peinado, realizado por Cafuné Hair Boutique, Marta llevó el cabello recogido en una coleta, despejando completamente el rostro y dejando visibles tanto los pendientes como los pequeños detalles colocados en el cabello.
Una elección sencilla que hacía que las joyas pudieran verse sin competir con el vestido.


Los Pendientes Novia Jazmín Edelweiss Pearl
Para sus pendientes, Marta escogió los Pendientes Novia Jazmín Edelweiss Pearl de PETRÏTA.
Su diseño floral encajaba especialmente bien con el resto del look: aportaban un punto de luz cerca del rostro y continuaban de una forma muy natural ese hilo floral que también aparecía en el ramo y en el resto de los detalles de la boda.
Cuando elegimos pendientes de novia, una de las decisiones más importantes es pensar en cómo van a convivir con el vestido y el peinado. En este caso, el cabello recogido permitía que los Jazmín Edelweiss Pearl se vieran completamente, mientras que su tamaño mantenía el equilibrio con un vestido que ya tenía mucha personalidad propia.
El resultado no necesitaba nada más.
Desde PETRÏTA, joyería en Sevilla, diseñamos las joyas de novia precisamente pensando en ese conjunto: el vestido, las facciones, el peinado y la forma en la que cada pieza va a integrarse en el look completo.

Un ramo en tonos empolvados
Las flores de Linda Bambolina siguieron esa misma línea. Marta llevó un ramo compacto en tonos rosados y empolvados que aportaba color sin romper la delicadeza del conjunto.
La decoración floral, junto con la papelería de Anita Papers, ayudó a construir una boda en la que los detalles tenían muchísimo peso sin resultar excesivos.
La organización estuvo a cargo de Trilby Events, mientras que Quilicua Catering & Deco se ocupó del catering y la decoración. Las carpas fueron de Carpas Al-Andalus y la música quedó en manos de Smart Sound DJs.
Joyas de novia que siguen teniendo sentido después de la boda
Una de las cosas que más nos gusta de este look es que las joyas no están pensadas únicamente para funcionar durante unas horas.
Los pendientes de novia florales pueden volver a aparecer después en una cena, una celebración o un evento especial. Lo mismo ocurre con las horquillas: basta cambiar el peinado o la forma de colocarlas para que la pieza tenga una lectura completamente distinta.
En PETRÏTA trabajamos nuestras joyas de novia en Sevilla con esa idea en mente. Que formen parte de un momento importante, pero que la historia de la pieza no termine necesariamente el día de la boda.
Marta eligió flores y mariposas.
Dos detalles pequeños dentro de todo lo que ocurrió aquel día, pero de esos que, al volver a mirar las fotografías, siguen estando ahí.
Y quizá de eso se trata.






